Voltar
RUTA 10
De Santiso a Mens.

Santiso, Pontella, Casas do Monte, Vigo, Río de Vaa, Espírito Santo, O Oratorio, As Torres, Mens.

Recorrido: 9 km. (ida)
Duración: 2.45 h. (ida y vuelta)
Recomendable: a pié, en bicicleta o en coche; cualquier época del año.

Mausoleo en Santiso / A. Blanco

La plaza de Santiso de Vilanova se conforma como un lugar de interés arquitectónico y etnográfico para el inicio de este camino. Vilanova, según Fernando Cabeza, es un nombre de lugar que surgió en la Edad Media con la creación de nuevos núcleos de población que comenzaban a cultivar terrenos desocupados hasta ese momento.

La iglesia parroquial fue restaurada en el siglo XVIII por la familia Romay Mancebo, según indican Leonor Alonso y Lois Giadás. La fachada pentagonal se corona por una espadaña de dos cuerpos; encima de la puerta aparece la imagen de san Tirso. En el interior, el retablo mayor, barroco también, cobija la figura de Santiso de Bitinia entre otras figuras, para Alonso y Giadás.

En el campo de la iglesia, el mausoleo neoclásico de los propietarios del pazo de Vilanova, construido en 1875 según modelo del túmulo de Napoleón I, conforme indican Alonso y Giadás; en el apenas se puede leer una inscripción que nos habla del Romay aquí inhumado.

Completando el conjunto, la casa rectoral hoy acoge a unasHermanas de la Caridad, mientras que frente al crucero barroco, que se levanta en el medio de la plaza, se cierra por alta cerca de piedra el Pazo das Mancebas. La hidalguía del pazo fue fundada, según Martínez Barbeito, por don Payo Posse de Morelle receptor de la Real Audiencia de Galicia, aunque no aparezca escudo.

Tras pasar ejemplos de casas rurales que nos sugieren su pasado medieval, llegamos al lugar de Pontella donde nos encontramos con una primera caja de ánimas que, antiguamente, se emplazaba en el medio de la encrucijada. Es este un preludio de las cruces de piedra que se nos van apareciendo en las encrucijadas que tendremos que atravesar, todas ellas espacios de cultos paganos a cristianizar. Los prados de las Casas do Monte se ven adornados de colmenas.

En el medio del pinar por la derecha nos acercaremos a la pequeña aldea de Vigo, topónimo que hace referencia a su significado, según Cabeza, de aldea o pequeño lugar poblado. Entre las casas rurales se levanta el pazo de Veiga fundado (Martínez, 1986: 666) en el siglo XVII por el capitán don Fernando Bello y su esposa Francisca Romero de Caamaño; el escudo presenta las armas de los Moscoso (cabeza de lobo), Montenegro (M coronada), Caamaño (lanzas) y Figueroa (hojas de higuera).

En el caserío de Río de Vaa encontramos un entorno etnográfico constituido por cuatro molinos y una casa labriega, uno de ellos, privado, aún en funcionamiento. El río de Vaa es una de las pocas corrientes fluviales que vierten en la costa de Bergantiños. Nace a los pies del castro de Brión, recorre distintos lugares del ayuntamiento y desemboca en la ría de Esteiro (Ceiruga, Barizo). A lo largo de su recorrido mueve decenas de molinos. En la aldea la lengua sigue viva en palabras como canle, aliviadoiro, gradilla, canela, rodicio, mesa, aguillón, moega, quenlla. El uso de estos molinos era un privilegio concedido a comunidades eclesiásticas, a la nobleza y a los ayuntamientos. Hasta aquí venían a moler habitantes de la villa pontecesana de Corme. El fundador de este conjunto fue Lorenzo García Soto, vecino de Coristanco, así como de un aserradero hidráulico. Gracias al aprovechamiento de agua esta aldea fue el primer lugar del ayuntamiento que contó con luz eléctrica a principios de siglo.

Area recreativa del Río de Vaa/ H. Pose

Alrededor de los molinos podemos escuchar el canto del herrerillo (Parus maior) posado en los sauces (Salix sp.). La saramaganta (Chioglossa lusitanica) se mueve por las zonas húmedas. Sobre el agua seguramente sobrevuela la libélula emperador (Anax imperator). Los alisos, de esbelta figura, comparten con las higueras viejas el predominio arbóreo al lado del río.

Camino de Mens nos encontramos con la capilla del Espíritu Santo donde se guarda una imagen de San Calixto.

CAPILLA DEL ESPÍRITU SANTO

La capilla fue construida a finales del siglo XVIII y restaurada en 1994. Consta de una sola nave y ábside rectangular. El interior es de gran sencillez. Los muros son de mampostería y de escasos huecos. La fachada, pentagonal, está orientada hacia el sur. Pegado al muro Oeste, sobresale del techo un tejado, sostenido por dos columnas de granito, para proteger a los feligreses.

San Calixto yacente
Alonso y Giadás nos relatan una hermosa historia que nos habla del traslado, a finales del siglo XIX, del cuerpo santo de San Calixto desde Roma hasta la capilla para mejor veneración de los feligreses de la zona, ya que "un cuerpo santo excita más la devoción que una estatua de madera y su presencia eleva la categoría de la iglesia que lo posee". Los gastos de traslado, según el párroco actual, previstos inicialmente por la Cofradía del Espíritu Santo y el párroco Antonio Varela de Leis, se vieron incrementados a causa de los avatares del viaje por mar y por tierra. En el mes de mayo se celebra una romería.

Escudo e inscripción
En la parte superior del muro Este podemos observar dos sillares, uno con escudo heráldico, otro con la siguiente inscripción: "Esta obra realizouse sendo rector D. Antonio Piñeiro (Santa Inquisición) no ano 1684".

El crucero
En el campo de la ermita se levanta un crucero con pedestal de dos escaleras, columna octogonal, capitel cuadrado y cruz carente de imágenes.

De nuevo, en nuestro camino de Mens, a la derecha, encontramos otra caja de ánimas, en el lugar del Oratorio. Nos da la espalda. La fachada está compuesta por dos hornacinas. En el interior la presencia constante de unos ramos de flores, tras los que se esconde la figura de la Virgen. El techo, de piedra, vierte a dos aguas. En su final la cruz con Jesucristo crucificado con la cabeza ladeada hacia la derecha.

Una cruz de piedra con placa de mármol nos recuerda el nombre de un ahogado. Tras cruzar el río de Vaa, que por aquí se llama río de Chanca, observamos las Torres de Mens.

LAS TORRES DE MENS

Torres de Mens / X.M. Varela.

Las Torres de Mens, junto con las de Altamira (Brión), Cira (Ulla) y Vimianzo son una muestra importante de la arquitectura civil del medievo. Es la única torre bergantiñana que aún se mantiene en pie. Según Martínez Barbeito, en 1471 las mandó construir Lope Sánchez de Moscoso para establecer una línea defensiva frente al poder de la iglesia.

En ellas estuvo encarcelado el arzobispo de Santiago, según las declaraciones de Gonzalo de Ardeleiro en el Pleito Tabera Fonseca: "Bernal Dianes de Moscoso entrara una noche con el en la dicha villa y Tapal de Noia y lo prendiera y llebara preso a la fortaleza de Altamira y de alli lo ynbiara el dicho Bernal Dianes a la fortaleza de Bimianço y que de alli lo ynbiara otra bez a la forteleza de Mens y de alli lo ynbiara a la fortaleza de Ferreira e quel susodicho ansi lo oio dezir al dicho su padre que fue uno de los que lo guardaban en Mens y en Ferreira y quel testigo cree que la dicha presion del dicho señor Patriarca turara dos años y mas tiempo ..."

Con la pérdida definitiva del poderío de la casa de Altamira, en 1872 fueron adquiridas por Pedro María Abelenda. Tras iniciar la reconstrucción en 1998 bajo la sabia dirección de Manuel Gallego, el actual propietario, familiar del comprador, recibió el Premio Europa Nostra 1993, que reconoce las mejores construcciones civiles. El interior es privado y tan solo se permite el acceso, por el exterior, hasta la torre de entrada.

Planta
Las Torres de Mens están formadas por un recinto semiovalado, levantado con muros de mampostería, tres torres de sillería y alargada casa vivienda. Rodea todo el conjunto un foso que tan solo se interrumpe en la puerta de entrada (hay autores que hablan de la antigua existencia de un puente levadizo). Según Alonso y Giadás, las torres se levantan sobre un primitivo castro utilizado como campamento militar romano (castra)

Torre de homenaje
Se levanta señorial hacia el sur con el balcón de madera. Está pegada y se comunica por el interior con la vivienda principal. Es la única torre de tres plantas, las dos restantes cuentan con dos.

Torre de entrada
Se abre al exterior, en la planta baja, por una puerta ojival. En las jambas se gravaron cuatro círculos con cruces. La segunda planta, hasta hace años, ejercía las funciones de palomar.

Vivienda
A modo de pequeño pazo fortificado se levanta una vivienda formada por dos cuerpos. El primero, alargado, tejado a dos aguas, está compuesto por dos plantas; a lo largo de la fachada se disponen una solana y escalinata formada por dos tramos de escaleras. El segundo cuerpo, pegado al anterior, está formado por tres plantas y carece de tanta monumentalidad como el anterior.

El trigal maldito
Una leyenda nos narra que existe un pasadizo entre el castillo y la iglesia románica, aunque nunca se pudo demostrar su existencia. Nos dice que el conde había raptado una hermosa chica de la aldea y la tenía retenida en el castillo. Los aldeanos asaltaron el castillo y el conde tuvo que huir por el túnel. Para que no escapase los asaltadores le prendieron fuego en las dos bocas. Desde entonces el trigo y maíz que nace encima de este paso subterráneo amarillece más pronto por causa de la maldición pasada.

IGLESIA ROMÁNICA DE SANTIAGO DE MENS

Abside central de Santiago de Mens / A.F.M.

La iglesia de Santiago de Mens es un resto monumental de un antiguo monasterio benedictino del que las noticias más tardías nos remontan al siglo X en las donaciones de los Condes de Traba. En el siglo XVII, según Jerónimo del Hoyo aún conservaba "claustro y aposentos que demuestran bien el haber sido monasterio". En la actualidad tan solo se conservan dos restos toponímicos que nos hablan de la antigua presencia de este monasterio y de sus moradores: La Eira do Mosteiro y el Río dos Píos. La parte románica, casi la totalidad del templo, fue construida en 1134. El monasterio estuvo vinculado a Santa María de Cambre, San Martiño Pinario y a la colegiata de A Coruña.

Para promover el arte románico del ayuntamiento, cada verano, entre julio y agosto, se celebran las Noites Musicais, veladas musicales a las que acuden vecinos y visitantes. Para observar la iglesia por dentro debemos acudir en horas de culto (20.00 h).

Etapas constructivas
La estructura basilical, los pilares cuadrados, la cubierta de madera y la irregular nivelación del suelo son las huellas prerrománicas de la iglesia. La cabecera, la puerta sur, el muro norte y la desaparecida fachada principal son los trazos del románico. A finales del siglo XIX se ha substituido la fachada románica por una barroca, de escaso mérito.

Puerta lateral sur
Está enmarcada por dos columnas pegadas a los muros que terminan en capiteles con decoración vegetal. El tímpano liso se arquea por un ajedrezado.

Cabecera
Está formada por tres ábsides. El central, pentagonal, cubierto por bóveda de esfera y con semicolumnas pegadas. Los laterales, semicilíndricos y cubiertos por bóvedas de semiesfera. En el alero se observa una excelente colección de canecillos.

Muro norte
Otra colección de 12 canecillos y dos inscripciones que nos datan la construcción románica se encuentran en el muro norte.

Decoración interior
El arco triunfal aparece sostenido por dos columnas pegadas que terminan en capiteles con exuberante decoración vegetal. En el ábside izquierdo, un capitel con dos leones en actitud agresiva

Ara precristiana
Incrustada en el altar del ábside derecho, presenta forma rectangular. Sus márgenes están delimitadas por un marco de tres líneas grabadas. La superficie, donde se encontraría la inscripción, fue pulida como signo de cristianización.

Santiago Peregrino En el ábside norte o de San Antonio se encuentra un Santiago Peregrino medieval, en madera policromada, que formó parte de exposiciones jacobeas. Su emplazamiento original era la capilla del Espíritu Santo.

Subir


novedades · presentación · situación · turismo · cultura · contactos

 

 

 

 

 

Volver